El hermoso perezoso
31 octubre 2009

Cuando creía que la reencarnación me daría la segunda oportunidad de una vida más placentera sin ser únicamente un espectro que añora su pasado, decidí que me convertiría en un pelejo, gracioso apodo con el que nuestros compatriotas selváticos han bautizado al bradipus variegatus u oso perezoso de tres dedos.
Quién no mira conmovido el tierno rostro, semejante de al de un niño calmado, de este mamífero herbívoro oriundo de América del Sur (se le encuentra desde Honduras y el este de Venezuela hasta el norte de Argentina). Sus ojos color café y la delicadeza de sus movimientos transmiten un espíritu pacífico que constituye la premisa principal de su “lifestyle”.

El lento pero seguro perezoso puede ser acusado de débil y hasta inútil, pero en realidad es un animal muy resistente a los ataques de sus predadores -entre ellos, el jaguar y el águila harpía- que con sus procesos de excreción devuelve al árbol donde reside la mitad de los nutrientes que ha consumido del follaje.
Aparte del tiempo que emplea durmiendo -que es la mayor parte del día-, el amigable animalito practica una inteligente filosofía de supervivencia dada su poca masa muscular (1/4 del total de su cuerpo) que le impide movilizarse con rapidez. Así, en vez de luchar por ser el más grande, el más rápido o el más fuerte, prefiere camuflarse con las ramas de los árboles para pasar desapercibido. Tal es su parecido con ellas que hay líquenes y mariposas que anidan en su pelaje.

A pesar de algunas desventajas (nada es perfecto en la vida), estoy segura de que si pudiera convertirme en otro animal no dudaría dos veces para elegir la copa de mi árbol favorito y pasar una larga cura de sueño al mejor estilo “pelejino”. Pero antes me daría el gusto de abrazar y alimentar a un tierno ejemplar, que de solo verlo en fotos y en el zoológico despierta mi escaso instinto maternal. Y eso ya es un gran mérito solo conseguido por este hermoso oso.

Para seguir conociendo a la especie de mis sueños de reencarnación, los dejo con algunos datos curiosos sobre su vida:
- El perezoso tiene ojos grandes y nariz chata. Su cabeza pequeña es aplanada, redonda y sin orejas, pero puede girar casi 360°. Su estatura varía entre los 41 a 74 centímetros y su cuerpo se adapta a la temperatura del ambiente, por lo cual vive en un hábitat ecuatorial.
- Aparte del bradipus variegatus o prezoso o de tres dedos, también existe el choloepus hoffmanni o perezoso de dos dedos. Este no tiene manchas alrededor del hocico y es más pequeño, agresivo y con menor esperanza de vida que el primero (de diez a veinte años).
- El perezoso come, duerme, se aparea y pare a su cría (una vez al año) en los árboles. Avanza a una velocidad de dos kilómetros por hora. Tiene mucha facilidad para atravesar las ramas delgadas, pero también es un gran nadador, defendiéndose con sus fuertes garras que pueden dejar heridas severas.
- Mientras los machos son solitarios, las hembras permanecen en grupos y tienen a sus crías colgadas de su cuerpo durante las primeras seis semanas, después de las cuales empiezan a tratarlas con cierta indiferencia.

Fuente: Tunqui.com
Imágenes: Picture Snob, Tunqui.com, Last Row, Suggestions, StumbleUpon.
La vida con sueño
4 octubre 2009
Cuando Segismundo dijo que “la vida es sueño y los sueños, sueños son”[1], pensé que se refería a la capacidad de distinguir entre nuestra realidad y lo que forma parte de la imaginación. Tal vez ese sea el sentido más adecuado de la frase. Sin embargo, con el paso de los años -y específicamente, en este último par de semanas- no he podido dejar de asociarla a una situación que se repite constantemente y me está llevando al borde del colapso mental: vivir con sueño.

Durmiendo, vivir durmiendo[2]
No puede haber mayor premio al esfuerzo de haberse rajado en la chamba o terminar un trabajo de la universidad que caer en los reparadores brazos de Morfeo durante varias horas. Sin embargo, muchas veces ese periodo de relax parece no ser suficiente. Así que en vez de levantarnos con las pilas recargadas lo hacemos con mal humor, el cual aumenta durante el día y nos impide concentrarnos en nada que no sean las ganas de seguir pegados a nuestra almohada.
En una entrevista que le hizo Rosa María Palacios en Radio Capital al doctor José Luis Pérez Albela -sí, el mismo del Magnesol y que años atrás fuera campeón de atletismo, ¡chúpate esa mandarina!-, este dijo dormir es tan o más importante que comer. Pensándolo bien, creo que tiene razón porque los seres humanos podemos estar uno o más días sin comer (dicen que hasta hace una semana), pero no más de día y medio sin “echarnos un sueñito”.
Entonces, ¿por qué tendría que preocuparme tanto si descanso (al menos, la mayoría de las veces) entre siete u ocho horas diarias? Simplemente porque en ocasiones siento como si no lo hubiera hecho.
Quiero dormir cansado(a)[3], pero despertar descansado(a)
El sueño es considerado la función psico-biológica más importante de nuestra vida y, junto al deporte, la que activa la hormona del crecimiento (de haberlo sabido años antes, otra sería mi talla). Si bien consume un tiempo en el cual nos volvemos vulnerables -porque se reducen los niveles de atención y del tono muscular-, también nos ayuda a renovar nuestra capacidad de pensamiento y a sentirnos con más energía para llevar a cabo nuestras actividades de manera satisfactoria.
Si luego de varias horas de dormir aún no nos sentimos completamente descansados es posible que estemos atravesando un periodo de depresión, una crisis de ansiedad, estrés, alguna enfermedad física -como la típica pero devastadora gripe- o, sin ir muy lejos, que la juerga y la resaca nos sigan jugando una mala pasada (¿cuánto tiempo nos la pegamos la última vez?).
Mientras analizo cuál o cuáles de estas causas me han hecho bostezar a cada rato durante estos últimos días, quiero compartir con ustedes algunos tips para conciliar rápidamente el sueño y descansar mejor:
- Establecer un horario para dormir: Dicen que nuestro organismo funciona como un reloj, así que hay que mantener su buen funcionamiento acostándonos todos los días a la misma hora. Las alteraciones de horario también nos alteran los nervios.
- Tomar una siesta corta durante el día: Como después del almuerzo da sueño, se puede reponer fuerzas tomando una siesta que dure como máximo una hora. Más de ese tiempo nos hará dar vueltas en la cama en la noche porque el organismo ya descansó previamente más de lo que debía.
- Comer, no tragar: Es recomendable comer frugalmente (es decir, sin empacharnos) un par de horas antes de dormir. De preferencia, consumir alimentos con un mínimo de azúcar -que es energética- y sin excedernos en los líquidos para no tener que ir al baño a mitad de la noche. Por supuesto, el café, el cigarro y productos que contienen sustancias tóxicas son los peores enemigos del buen dormir.
- Hacer ejercicio: Correr, bailar o realizar alguna otra actividad física seguida de un baño con agua tibia hace que el cuerpo se agote y se relaje más rápido, de modo que solo baste echarse a la cama para dormir como un bebé. Para completar el remate, una lectura sencilla (que no implique mucho desgaste mental) nos transportará a los brazos de Morfeo en un abrir y cerrar de ojos.
Imagen: Clarian Bariatrics
[1] Frase célebre de “La vida es sueño”, obra de teatro escrita por el español Pedro Calderón de la Barca en 1635.
[2] Parte de la letra de “Quiero dormir cansado”, canción que hiciera popular Emmanuel mucho antes de que yo naciera, así que no me pregunten la fecha exacta.
[3] Sigo con la misma tonada.
Rollos, ensayos y errores
4 octubre 2009
Hace aproximadamente una semana creé esta modesta bitácora sin mucha idea de qué escribir en el post inaugural. Como aún sigo teniendo dudas de qué poner y en qué categoría entraría mi blog (de hecho, muchas categorizaciones solo sirven para confundir más y ya tengo suficiente con mi propio caos personal), solo puedo decir que aprovecharé cada post para ensayar respuestas -seguro, muchas veces equivocadas- acerca de los rollos que dan vuelta a mi cabeza y que van desde el significado de una palabra común, pasando por temas de coyuntura política hasta alguna rara teoría psicoanalítica.
Definitivamente, este blog personal no es, de noticias tampoco es… pero descubriendo mis propios rollos espero que algo se pueda aprender…